miércoles, 6 de agosto de 2008

ÍtAcA, verde y humilde...


Odiseo, a.k.a. Ulises
(Ὀδυσσεὺς en griego, Ulysses en latín)



Es un héroe legendario griego que aparece por primera vez en la Ilíada y es el personaje principal de la Odisea, ambas historias atribuidas a Homero, y posteriormente en muchas otras obras. Era rey de Ítaca, una de las islas Jónicas, situada frente a la costa occidental de Grecia. Hijo de Laertes y Anticlea en la Odisea, o, en relatos posteriores, de Sísifo y Anticlea antes de que ésta se casase con Laertes; esposo de Penélope y padre de Telémaco.

En el ciclo homérico, era un héroe protegido por la diosa Atenea, caracterizado por su astucia. A él se le ocurrió la idea del caballo de Troya.

La Odisea narra su vuelta a casa después de haber luchado en la guerra de Troya. Durante veinte años vagó por las costas del Mediterráneo, conociendo mil aventuras. Estuvo entre los Cíclopes, gigantes de un solo ojo. Uno de ellos, Polifemo, devoró a varios compañeros de Ulises, pero este lo embriagó, y lo venció dejándole ciego. Esto provocó la ira de Poseidón, dios del mar y padre de Polifemo, el cual, para vengar a su hijo, lo persiguió con terribles tempestades durante su viaje. Después de haber escapado de las sirenas, que con sus cantos atraían a los marinos y les hacían naufragar, y después de haberse salvado de los monstruos marinos Escila y Caribdis, Ulises llegó a la isla de Trinacria (hoy Sicilia), donde sus compañeros atacaron a los animales sagrados, dedicados al dios del sol, Helios. El dios supremo, Zeus, los castigó destruyendo con sus rayos todos los navíos. Únicamente sobrevivió Ulises, que llegó a la isla de Ogigia, donde reinaba la ninfa Calipso, la deseable (en griego Καλυψώ, ‘la que oculta’, una de las Oceánides -ninfas que eran hijas de Océano y Tetis). Ésta lo retuvo siete años a su lado y le dio un hijo, Eolopero Ulises seguía sintiendo nostalgia de su patria y partió. ffff  fffff

Ulises sufrió otro naufragio pero consiguió llegar a la isla de los feacios, donde fue recibido por el rey Alcinoo y su hija Nausica. Los feacios lo condujeron por fin a Ítaca. Allí su fiel esposa, desde hacía varios años, era solicitada por numerosos pretendientes. Disfrazado de mendigo, logró entrar en su palacio, donde mientras tanto Penélope había prometido su mano al que fuera capaz de tensar el arco de Ulises. Ninguno de ellos lo logró, y entonces Ulises tensó el arco y mató a todos los pretendientes.

"[...] Cuentan que Ulises, harto de prodigios, lloró de amor al divisar su Itaca verde y humilde. El arte es esa Itaca de verde eternidad, no de prodigios. [...]"
Jorge Luis Borges
[Arte poética]

Después de veinte años de odisea y ya viejo por el largo viaje, Ulises abandona la idea de regresar (en cuerpo y alma) a Ítaca: "né dolcezza di figlio, né la piéta del vecchio padre, né el debito amore lo qual Penélope far lieta, vencer poter dentro da me l´ardore ch´i´ ebbi a devenir del mondo esperto, e delli vizi umani e del valore; ma missi per l´alto mare aperto"; y emprende, junto a sus compañeros, lo que fue su último viaje de aventura.

“ Ni las dulzuras de mi hijo, ni la piedad debida a un padre anciano, ni el mutuo amor que debía hacer dichosa a Penélope, pudieron vencer el ardiente deseo que yo tenía de conocer el mundo, los vicios y las virtudes de los humanos; sino que me lancé por el abierto mar sólo con un navío y con los pocos compañeros que nunca me abandonaron. Vi una y otra costa, hasta España, hasta Marruecos y la isla de Sardos y las demás que baña en torno aquel mismo mar...Llegamos a la estrecha embocadura donde Hércules fijó sus límites para que hombre alguno pasase más allá... Oh hermanos míos, les dije, que por entre mil peligros habéis llegado a occidente, no neguéis a este breve gozo de vuestro sentido que os resta, el intento de encaminaros hacia el oriente, hacia el mundo deshabitado...”

DANTE
[Divina Comedia: Infierno, XXVl, 94 y s.]


Ulises cuenta que navegaban hacia occidente por el mar Mediterráneo hasta los límites de España, pasando por las islas de Cerdeña, hasta acercarse a Marruecos, norte de África. En el estrecho de Gibraltar, divisan la fosa estrecha, donde Hércules puso sus columnas con la advertencia l´uom piú oltre, "Non plus ultra"(no más allá), símbolo universal de los límites del hombre.

Segunda Odisea

"Cuando las costas de Ítaca se desvanecían poco a poco frente a él y navegaba hacia occidente a toda vela, hacia Iberia, hacia las columnas de Hércules, -lejos de todo mar aqueo-, sintió que revivió, que arrojó las pesadas ataduras de cosas conocidas y domésticas. Y su corazón aventurero se regocijaba fríamente, vacío de amor..."
CONSTANTINO KAVAFIS




En ese término que un dios marcó a la ambición o al arrojo, instó a sus camaradas a conocer, ya que tan poco le restaba de vida, el mundo sin gente, los no usados mares antípodas. Les recordó su origen, les recordó que no habían nacido para vivir como los brutos, sino para buscar la virtud y el conocimiento. Navegaron al ocaso y después al Sur, y vieron todas las estrellas que abarca el hemisfério austral. Cinco meses hendieron el océano, y un día divisaron una montaña, parda, en el horizonte. Les pareció más alta que ninguna otra, y se regocijaron sús ánimos. Esa alegría no tardó en trocarse en dolor, porquese levantó una tormenta que hizo girar tres veces la nave, y a la cuarta hundío, como plugo a Otro, y se cerró sobre ellos el mar...

Ítaca

"Cuando salgas en el viaje , hacia Ítaca
desea que el camino sea largo,
pleno de aventuras, pleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al irritado Poseidón no temas,
tales cosas en tu ruta nunca hallarás,
si elevado se mantiene tu pensamiento, si una selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
y al feroz Poseidón no encontrarás,
si dentro de tu alma no los llevas,
si tu alma no los yergues delante de ti.

Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas la mañanas estivales
en que con cuánta dicha, con cuánta alegría
entres a puertos nunca vistos:
detente en mercados fenicios,
y adquiere las bellas mercancías,
ámbares y ébanos, marfiles y corales,
y perfumes voluptuosos de toda clase,
cuanto más abundantes puedas perfumes voluptuosos;
anda a muchas ciudades Egipcias
a aprender y aprender de los sabios.

Siempre en tu pensamiento ten a Ítaca.
Llegar hasta allí es tu destino.
Pero no apures tu viaje en absoluto.
Mejor que muchos años dure:
y viejo ya ancles en la isla,

rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que riquezas te dé Ítaca.

Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Otras cosas no tiene ya que darte.

Y si pobre la encuentras, Ítaca no te ha engañado.
Sabio así como llegaste a ser, con experiencia tanta,
ya habrás comprendido las Itacas qué es lo que significan."
CONSTANTINO KAVAFIS


1 comentario:

Anónimo dijo...

¿no es nuestra vida entera lo que nuestra alma va irguiendo frente a nosotros? ¿y no es hermoso que la vida sea esto?

bs